Erre que erre (cuento)

-La documentación que trae no sirve. Lo que debe hacer usted es ir al Registro de Propiedad, que es donde le proporcionarán todos los datos.
-Ya estuve. Me dijeron que no, que debía tramitarlos un gestor.
-¿Y bien?
-El gestor dijo que no necesitaba estos datos y me proporcionó estos otros documentos que tiene usted delante -explicó nuevamente el joven.
-Comprendo, a veces ocurre con los gestores. Se les mete en la cabeza una idea, y ya está: erre que erre, que es así y así debe ser. Usted hagame caso y vaya al Registro de Propiedad.
-Ya estuve. Me dijeron que no, que debía tramitarlos un gestor. El gestor me proporcionó estos otros documentos -volvió a explicar el joven.
-Eso es porque los gestores tienen la cabeza cuadrada, pero no debe hacerles ni caso, de hecho no tiene ni que tratar con ellos. Vaya usted personalmente al Registro de Propiedad…
-Ya est…
-No me interrumpa si quiere que adelantemos algo. Usted va al Registro de Propiedad y pide estos datos. Dejese de gestores y abogados, que no saben más que liar las cosas. Es más, como se ha puesto usted tan pesado, le daré una lección: si me llega su expediente por medio de algún gestor, lo desestimaré automáticamente, sin mirarlo.
-Pero..
-Se lo ha ganado: no hago más que decirle que se olvide de los gestores y usted, erre que erre, que quiere un gestor. Pues se acabó. Y ahora vayase… ¡Que pase el siguiente!

No hay comentarios:

Publicar un comentario