La secreta danza del mar (cuentos)


De día permanecía en calma: tan sólo una ola entre millones, silenciosa, ignorada.
De noche emergía apasionada, formando dragones, águias o montañas, en una frenética danza de la vida; llamaba a mi ventana con dedos espumosos, invitándome a participar en el ritual, noche tras noche, a lo largo de los años y de las vidas.

Nuestra cita secreta, nuestra danza salvaje, nuestra locura.

Muros (cuentos)


Finalmente decidimos construir un muro que impidiera venir a la gente del sur.
Durante un tiempo veíamos a los hombres y mujeres, incluso a niños... intentaban trepar el muro, nos pedían ayuda... Con el tiempo dejaron de acudir y ya no parecía haber vida al otro lado del muro.

Ahora son los otros, los del norte... Están construyendo un muro para nosotros, idéntico al que nosotros construímos para los del sur...

La mujer-cactus (cuentos)

mujer-cactus

Con apenas unas gotas de agua, la mujer-cactus podía sobrevivir largos meses en el árido desierto... de hecho tan sólo pereció al ser transplantada a una maceta: si bien tenía el agua asegurada, ésta se le antojaba demasiado estrecha.

Pistoleros de ciudad (retratos)


Desenfundan sus teléfonos móviles a velocidad digna de los mejores pistoleros, creyendo que el más rápido se lleva la chica, convencidos de que si lo tienen más pequeño (por una vez y sólo en este caso que nos ocupa), ganarán el gran duelo urbano.

Arriba y abajo (cuentos)



Quienes se obstinaban en mirar el mundo desde arriba tan solo lograban ver los suelos; el cielo y las alturas eran privilegio de quienes humildemente alzaban la mirada.

Tragándose las palabras (cuentos)


-¿Qué hay de cena?
-Esto -susurró la mujer dejando sobre la mesa un plato lleno de palabras. Eran las mismas palabras que él le había dirigido en la víspera durante la acalorada discusión.
-¡Saben amargas! -se quejó el hombre tras apenas probar la primera de sus palabras.
-Lo sé...

Afligido (retratos)



En ocasiones ya no encuentra su sonrisa, pese a todos los intentos. Demasiados tropiezos, quizá.

Olfato (cuentos)



¡Ese maldito olfato! ¿Quién se creía que era ? ¿Con qué derecho se empeñaba en mostrar una realidad que nadie quería ver?
Miró en dirección opuesta, desfigurada. Era mejor así.