Mimo (retratos)


Cada día, con el rostro ya limpio, ha de enfrentarse a la más difícil tarea: la de respresentarse a si mísmo.

Iniciación (cuentos)



Apenas cumplían la edad mínima exigida por la ley (una ley indulgente en este aspecto) se les regalaba el valioso reloj que iba a marcar el ritmo de sus pasos por el resto de sus vidas.

A partir de ese momento el tiempo se les escurría de entre los dedos, como a todos.
Aprendían entonces a restarle al tiempo ese valor incalculable que sólo demostraba un temperamento infantil y caprichoso; comprendían que era el reloj lo valioso, no el tiempo que éste marcaba.

Mohamed (retratos)


Tal vez allí, tal vez en el horizonte... Si pudiera alcanzarlo, tal vez todo fuera distinto.