Coqueta máquina de escribir



Todo empezó el día en que le regalé sus primeros zapatos de tacón, quería mimarla para que deje de pensar que es sólo un instrumento. Y que estuviera guapa también ¿por qué no?

Y ahora no me deja tocarla, hace meses de esto. Cuando no le duelen los pies, tiene hora al pedicuro y cuando no al podólogo.

No, no es una excusa mía para evitar escribir, las cosas se torcieron de verdad hasta el punto en el que me encuentro hoy, completamente desesperado. Confieso que he llegado a acariciar la idea de cambiarla por una computadora. Lo he pensado, sí, soy humano... aunque también ella parece serlo ahora.

¡Maldita la hora en que le regalé esos coquetos zapatos!

10 comentarios:

  1. Me ha encantado encontrar tus letras por la red... espero que tu máquina coqueta recapacite y te deje tocarla más seguido jijjiji

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  2. Es que hay zapatos irresistibles...

    Si le muestras una nueva computadora, al meno spor unos días, se te mostrará más amable:):)

    Besos

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  3. DEspertaste a la fiera dormida yahora la fiera...te taconea...

    BSS

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  4. Quizá si le hiciera saber lo necesaria que es, que hay cosas en su vida que dependen de ella, se sentiría importante por lo que es y dejaría de pensar que unos zapatos son algo más que un adorno.

    Besitos :))

    La niña viajera

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  5. Jajajajaja. Me encanta! Se parece a mi primera máquina de escribir, aunque la mía andaba en zapatillas!

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  6. Haciendo un espacio en el tiempo que no tengo leí tu relato del día de los calcetines... no he podido nada menos que sentirme identificada y no tanto por la situación del divorcio, si no por la necesidad de tener que volver a empezar... por favor! si queres le hablo a tu máquina pero que no nos deje sin tus letras!!! :)

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  7. Espera, espera a que se le rompan los tacones y... a verqué hace

    :)

    Beso

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  8. ¡Ay, aquellas máquinas, modestas, sencillas, humildes, sin pizca de coquetería!
    Ahora, que se saben especiales, se han subido a la parra y ya no hay quién pueda con ellas.

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  9. Uhmmm intenta negociar,quizás esté cansada y quiera una jubilación de lujo, con zapatos y mirando por la ventana.
    Me ha gustado mucho tu manera de expresarlo
    Un beso en mayúscula.

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  10. Un gusto haber topado con tu blog, y mucho más gusto encontrar estas letras que expresas.

    Por cierto, no sé yo si tal vez cuando se descuide le quites uno de sus zapatos y no le quede otra que dejar de poner excusas.

    Un saludo!

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