Diversidad, otredad y abejamsters


Nadie dudaba (menos aún las propias abejas) que su sociedad era de lo más organizado y, desde luego, la más avanzada. En fin, puede que algunos animales simplemente ignoraran si las abejas vivían así o asá, pero dudar, nadie dudaba.

El caso es que éstas quisieron poner ya un poco de orden en el mundo, quisieron hacer llegar los beneficios de su magnífica estructura social a los demás animalitos (que así los llamaban, por no llamarles bestias) y educarles en la convivencia. Desde una perspectiva de la diversidad, por supuesto, esta palabra ocupaba un lugar tan importante en su vocabulario que algún que otro niño llegó a creer que el sonido que emitían las abejas era un bisbiseante "diversidad-diversidad-diversidad".

Y con este enorme respeto hacia la otredad (palabra importante también), hicieron que todos los roedores del entorno fueran sacados de sus madrigueras y realojados en amplias colmenas. Les proporcionaron alas de segunda mano y hasta pintaron sus cuerpos de rayas para una mayor integración.

Pero, malditas ratas, cualquiera diría que no quisieran integrarse, volvían una y otra vez a sus agujeros, rechazando la miel (que aún no habían aprendido muy bien a producir, tal vez fuera la causa, quién sabe) por sucias raices y algunos cereales.
Si es que ni aunque la mona se vista de seda.

18 comentarios:

  1. Pues sí chica, ¡ay que ver lo que les cuesta a los demás admitir cuán maravillosos somos! Ya lo dice el refrán: de desagradecidos, el mundo lleno.
    Beso.
    PD: si me das a elegir entre calcetines-memorias, que quedo con los calcetines, sin dudarlo.
    Otro beso.

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  2. Todo para el pueblo pero sin el pueblo.Despotismo ilustrado.

    Todavía no aprenden los listos y los ricos...

    Me ha encantado el microrelato y el disfraz del hamster.
    Nos leemos

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  3. Me gusta el relato, un claro ejemplo de quien es capaz de recurrir a cualquier medio cuando cree que hace el bien sin tener en cuenta a los demás. Vamos, acabar convirtiéndose en otro dictador más por muy buenos o malos fines que se tenga hacia los demás pero sin contar realmente con ellos.
    Qué complicado hacemos el mundo carainas...

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  4. Déjenme a mí ser feliz en mi ratonera y con mis ratones... (la ratita dixit)
    mmm ¿qué ocurriría si a la rata se le ocurriera "ratizar" a las abejas porque pensara que lo ideal es la vida ratonil?

    Besazo

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  5. ¿De qué me sonará a mí esa prepotencia y esa seguridad de que determinada especie es la mejor y las otras, pobres "paganas ignorantes" deben ser reconvertidas y salvadas? Eso sí con el debido respeto por despojarlas de sus diferentes costumbres, de su diferente cultura y de sus diferentes particularidades...

    Me ha encantado, ami

    La niña viajera

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  6. Como dice mi madre: "El que nace de una condición se muere con ella"...

    Me encantan tus cuentos de los que siempre se extrae una enseñanza de la vida.

    Besos

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  7. ... de mona se queda, aunque no se sabe si para uno mismo es mona, que es lo importante.
    Nos cuesta mucho entender que cada uno y que cada cultura es como es y ha sido siempre y hay cosas que es mejor no cambiar ni imponer, cada uno irá viendo aquello que más le interesa y aceptándolo, que es lo inteligente. Eso es ser libre.
    Eres una artista contando cuentos.
    Un besazo

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  8. Es lo que tiene la integración, que a veces se desintegra en menos de lo que canta un gallo, porque digo yo, que los gallos siguen en sus trece, en su más genuida diversidad, cantando, que es gerundio.
    Saludos.

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  9. ¡Qué pena, no haberte leído antes! Les hubiera llevado este cuento tuyo a una pandillita con la que estoy trabajando. Pandillita de docentes, aclaro.

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  10. Parto de la idea de que los seres (sean estos abejas, ratas o animales pensantes conectados a un ordenador) no son malos en esencia, pero es tan difícil comprender que lo que es bueno para uno no es lo mejor para todos, además que difícil ponerse en los zapatos de alguien que no se conoce, ¿cómo se consigue la empatía si no tienes un mínimo de referencia?... con buenas intenciones se ha divido al mundo.
    Salu2!!

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  11. Me gusto muchísimo tu post. Es un buen relato. Tengo algunas observaciones, con respecto a todo lo que hay en el.

    Hubiera sido interesante, que las abejas también cuestionen el tipo de organización que sus sociedades tienen. Después de todo, el ser efectivo preparando miel, no implica que sean felices. Y en lo que respecta a ser avanzado, también sería siempre bueno cuestionar, ¿quien determina que significa ser avanzado?, ¿serían estas las abejas? ¿Aceptarían estas que su vida, a pesar de producir tanta miel, simplemente mantiene una estructura vertical, sumamente dislocante del ser?

    Sería interesante también cuestionar, que le dio autoridad a las abejas, para que estas se sientan con la ‘responsabilidad’ de poner orden en el mundo. Después de todo, los otros animalitos, no hicieron referéndum, en los que pedían a gritos cambiar sus sociedades y ser más como las abejas. Y también cuestionar si los beneficios de que gozaba las sociedades de abejas, eran reales. ¿Será posible pensar, que la miel conseguida, la obtenían al costo de que otros animalitos sufriesen? ¿Será posible pensar, que la eficacia con que obtuvieron la miel, fue posible, solamente porque las abejas desarrollaron un método de producción tan eficiente, que se acabaron las flores del planeta entero en 50 años?

    Además, ¿Sería posible pensar, que otras sociedades de animalitos, creían en la diversidad, antes que las abejas?

    Ahora, pasando a tu ultimo punto. En el relato. Sería primero ponerse de acuerdo, y aceptar, que las abejas fueron al país de los ratones, y sacaron toda la miel y alimentos existentes, al punto de que las ratas se quedaron sin nada, y tuvieron que aprender a nadar e incluso volar, hasta llegar a las colmenas.
    Y lo más interesante del relato… creo yo… es que las abejas, se adjudican el derecho a invadir las sociedades ratoniles e imponerles sus estructuras, supuestamente “superiores” y “organizadas.” Más estas se desesperan, y refunfuñan, cuando los ratones o ratas, provocan cambios dentro de las colmenas. ¿Acaso no tienen derecho los ratones, a sentirse y saberse ratones? ¿Acaso no tienen las ratas derecho a sentirse orgullosas de ser ratas, y a practicar sus costumbres rutiles? ¿No sería prudente que las abejas, no sólo prediquen la diversidad, y aprendan a serlo? ¿No sería interesante que las abejas vean a las ratas, y a sí mismas como seres vivos dentro de la naturaleza, y no como sociedades superiores, inferiores, y otras lacras… creadas desafortunadamente por el amplio y magnifico conocimiento y organización de la sociedad de abejas?

    Saludos!!

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  12. Creo que el punto rádica, en que a nadie por la fuerza se le puede sacar de sus principios y sus creencias y sus preferencias.

    Puede un mundo entero observarte y críticar tu ambiente, y unos cuantos se dicen buenos y quieren sacarte y llevarte a un lugar mejor, pero si tu ahi te sientes cómodo..... Al carajo con la gente....!!!!!!

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  13. vengo a decirte, nuevamente que me gusta mucho como escribes. A sugerencia de lilyth, lei tu cuento, ese de los calcetines, y me gusto mucho. A pesar de no ser mujer, pues, siempre he apoyado las causas que buscan la igualdad de derechos, y todo eso.

    Saludos!!

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  14. Muchas gracias Utópico, tanto por tus palabras, como por el tiempo dedicado a leer el cuento. Por solidarizarte también, cuando las cosas no son justas da igual a quien le ocurra, si a un hombre o a una mujer, tenemos que apoyar. Gracias.

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  15. Confieso que me costó mucho comprender para donde iba el cuento.
    Si para el lado de la tolerancia o de la xenofobia.

    Pero no debo ser un buen árbitro.
    Posiblemente porque vivo del otro lado del charco y, estoy verdaderamente espantada con ciertas políticas y propuestas europeas hacia los inmigrantes.

    Me asombra la fragil memoria de quienes fueron ratones en un tiempo, y ahora pretenden hacer vivir a los otros como abejas.

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  16. Me gusta cómo escribís, tenés gracia. Muy lúdica siempre.

    Que lindo está este espacio ahora.

    Un beso, Cronopia.

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  17. Feliz mañanita de domingo, querida aminúsculA.

    Beso

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