Explicaciones


He tenido que desarrollar otras maneras de explicarme. Las explicaciones convencionales no sirven para según qué tema. Por ejemplo, que yo prefiera coleccionar rinocerontes en vez de elefantes o búhos. Esto no resulta compresible de buenas a primeras y decir simplemente que uno prefiere hacerlo así no es una explicación satisfactoria.

Lo que es un hecho es que hay que dar la explicación convincente, pero no tanto como para que resulte irrefutable y el coleccionista de búhos sienta un ligero desequilibrio, es mejor que seas tú mismo el que queda en desequilibrio, cuestionándote si es cierto que querías esos rinocerontes o es que tienes un trauma que todos los demás, titulados o no, ya te han diagnosticado, de hecho.

Entonces, sólo queda explicar. Sólo queda desarrollar nuevas maneras, nuevas palabras y nuevas posiciones corporales (poner los ojos bizcos, por ejemplo) para que quien te interroga tenga el beneficio de su equilibrio y la confirmación de la ausencia del tuyo, pues nadie que coleccione rinocerontes puede estar en su sano juicio. Nadie.