En modo infantil, otra vez

Cualquiera diría que se me han subido a la cabeza todas las lindezas que me habéis dicho sobre Pequeña Nuk y que ya no considero necesario seguir trabajando, pero nada más lejos de la realidad.

Durante el último mes he tenido que sortear incidentes variados, léase:

  • una alergia en un ojo que me ha tenido "de baja" como escritora y lectora y cualquier cosa que necesitara algo de visión
  • la gota fría que ha empapado Levante y el sofá de mi casa
  • una repentina e irrefrenable pasión por aprender a hacer croché y después amigurumis
Esto último ha sido realmente arrollador (ahora me estoy calmando ya un poco), pero va dando sus frutos poco a poco y me sirve de descanso y de entrecuentos. Aquí os presento algunos de mis primeros trabajitos:




Peeeeeeero... lentamente y párrafo tras párrafo, también está naciendo en silencio mi segundo cuento infantil, "Perdices". De hecho poco le falta para estar listo y ya estoy empezando a tantear la ilustración, que en este caso tiene que ser muy diferente a la de Pequeña Nuk.


No sé si ésta es una ilustración infantil, pero después de varias pruebas es la única que me satisface y me parece acorde con el tono del cuento, así que...

El cuento (que pondré aquí nada más salga del horno) me está resultando muy divertido. No sé si leerlo será igual de divertido, pero escribirlo es un placer. Tiene una estructura muy sencilla, pero un puntillo absurdo que me hace disfrutar muchísimo ( y prota femenina, sí).

Tardaré un poquito más en acabarlo, sobretodo por las ilustraciones que necesitan más tiempo de lo que Nuk necesitó. Hay más personajes y más ambientes, y además cada una lleva varias horas de trabajo, cosa que no ocurría con Nuk. Y luego están los amigurumis que ahora también reclaman su espacio.

Esto no es mi vida por fascículos, sino una explicación de por qué no ando escribiendo aquí o en aMINUSCULA: vuelvo a estar en "modo infantil" (arriba están las pruebas gráficas, espero que sirvan de justificante). Cuando alcance la adultez, vuelvo.

(Aviso: tengo otros dos cuentos esperando en mi cabeza para ser escritos; trabajo con niños, que es lo mismo que decir que trabajo en una fábrica de cuentos, por lo que no sé si algún día...)