Amonestación

Cuando dijeron que me iban a cantar las cuarenta no pensé que fuera una amenaza a la que temer. Que canten, pues, si es lo que quieren, me decía. Ignoraba, pobre de mí, de qué cuarenta se trataba.

Entré en la sala de reuniones. Ahí estaba mi jefe directo y todo el equipo de directivos de la empresa, entonando furibundos las canciones del Caribe Mix, una por una.

11 comentarios:

  1. jajaja. ¡Menudo cante! Dificil de imaginar, desde luego...

    Besitosss

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  2. Jajajajajajajajajajaja. Jajajajajajajajajaja.

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  3. ...No puedo imaginar un acto de crueldad mayor. Estoy consternada.

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  4. pobrecillaaaaaA
    ¿por qué no te vengas y les cantas aunque sea lo del "tractor amarillo" en modo "repeat"?

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  5. Luz, pues tenías que ver sus caras furiosas. Fue terrible.

    Dintel, me parece que tú lo has visualizado muy bien.

    Mercedes, y luego hablan de derechos humanos y cosas del estilo. Es para consternarse, desde luego.

    Ay Almena, es por aquello de "no le hagas a los demás lo que no quisieras que te hagan a ti". Tú me conoces ¿de verdad me crees capaz?

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  6. Ay, Bohemia, no sabes hasta qué punto, desafinaban como endemoniados...

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  7. P'haberte matao. Sólo de imaginarlo se me ponen los vellos como escapias, y los tímpanos en modo retractil.

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  8. Y fueron cuarenta, Mármara, nada menos que cuarenta!!!!

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  9. jajajajajajajajajajaja, la peor de las torturas!!! no , no...eso y Camela son la intro directa a la muerte!!!

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  10. Sí Orleans, por suerte hay todavía empresas en las que se usan los métodos tradicionales. de lo contrario iríamos directos a la huelga.

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