Una pareja en crisis

A lo mejor, viéndolas por separado, nadie tendría nada que decir sobre mis piernas, pero juntas no queda otro remedio que admitir ¡qué buena pareja hacen! Y es así, son tal para cual, juntas a todas partes, perfectamente sincronizadas. Siempre van una con un paso por delante de la otra, pero este es el juego que se traen, encantadas como están la una con la otra.

Estaban encantadas, mejor dicho, la armonía se rompió hace unos días: se me durmió la pierna derecha en el peor momento, justo en el momento en que su compañera le contaba cómo había ido su día, cuantos chicles había pisado, cuantas cacas de perro había conseguido esquivar y hasta qué punto la incomodaban mis zapatos nuevos. Pero se me durmió la pierna derecha y la izquierda lo tomó como una falta de interés por sus cosas. "Ya no me quieres", le reprocha desde entonces.

Ahora mi vida es un infierno. Ya no quieren ir juntas a los sitios y cada una hace vida independiente.  De pronto se dan la espalda y me dejan hecha un Chaplin, al rato entran en competición y, en vez de ir un paso por delante de la otra, se empeñan en ir a la vez, haciéndome dar saltitos de gorrión. Después tiran cada una por un lado y yo quedo espatarrada en medio del salón o, aún  peor, en el suelo del servicio de señoras de la estación de tren.

Dios, espero que resuelvan pronto sus diferencias (mañana tengo una reunión importante) y, por lo que más quieran, que no decidan separarse para siempre.


10 comentarios:

  1. Espero que esta pareja resuelva pronto el conflicto ya que sería una pena que cada cual fuera por su lado o que rehicieran sus vidas con otras parejas... Qué incómodo para el resto del cuerpo tener que llevar siempre al lado a alguien que no ha elegido...

    Besitosss y feliz domingo

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  2. Jajaja, cuánta imaginación (deseo que el cuento sea fruto de tu imaginación y que tu pierna derecha esté estupendamente!!)
    Besitos

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  3. Luz, no! Por favor, que no rehagan su vida junto a terceras piernas. ¿No sabes el problema que eso sería: ajustar el largo del pantalón a distintas alturas, comprar zapatos de dos tallas diferentes... ¡por no hablar de cómo me quedaría la minifalda! No, no, prefiero ir a saltitos, quedarme espatarrada y hasta que se pisen los cordones o pongan la zancadilla la una a la otra. un bessso

    Glora, la derecha está bien, es la izquierda la que se ha cabreado, jajaja.
    Besitos para ti también.

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  4. Oye, ponte dura y demuéstrales quién manda aquí: ¡Mándalas a las dos a una cruel sesión de depilación! Que aprendan que más les vale llevarse bien...o tendrán su castigo.

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  5. Mercedes... lo de la depilación ya no es amenaza, a estas alturas de la vida, lo tienen tan asumido... Pero está bien. Me pondré dura con ellas y algo idearé.

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  6. hummm la izquierda y la derecha que no se ponen de acuerdo y no se llevan bien... hummm ¿será que pasa así en todos los ámbitos? ¡porque a mí esto me suena!
    :)

    besos!

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  7. ¿Y si le da un masajín, tu derecha a tu izquierda, en señal de buena voluntad? Por lo que cuentas, lo veo más un malentendido que un verdadero problema.

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  8. Ahora que lo dices, Almena... sí, la cosa es generalizada. ¿Habrá que asumirlo? Un beso!

    Mármara, lo del masajín pinta bien. Probaré y, si no funciona, que le quiten lo bailao.

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  9. El sueño juega esas malas pasadas... aunque yo creo que terminan reconciliándose. No todos los finales van a ser malos.

    Un abrazo.

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  10. Sí, es cierto, hay que ser optimistas, puede que todo acabe bien :)

    Un abrazo

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